No se dicen mentiras…

Mentir es un recurso fácil para escapar de ciertos atolladeros, aunque el riesgo que  se corre es la posibilidad de ser descubierto…

Desde ACPESUR nos hicimos eco hace un año de un documento oficial del Ministerio de Agricultura y Pesca donde se reconocía abiertamente que las zonas de pesca submarina en Canarias no tenían fundamento científico, tan solo obedecían a una ordenación que se había llevado a cabo por presiones de parte del sector profesional, a la vez que reconocía textualmemente que “precisa ser adaptada a la coyuntura actual”.

Este documento se puede consultar AQUI.

Hace unos 10 años, a través de una pregunta parlamentaria a la Consejería de Pesca del Gobierno de Canarias, no se pudo obtener otra respuesta diferente a la del Ministerio. En este documento oficial, con sello de registro de salida del Gobierno de Canarias, reconoce abiertamente que la zonificación se hizo con el fin de satisfacer las peticiones del sector profesional, limitando los derechos de los ciudadanos para satisfacer intereses comerciales privados.

Este documento se puede descargar AQUÍ.

En una nueva pregunta parlamentaria donde se pregunta acerca de la justificación científica de la existencia de la zonificación la Consejería de Pesca del Gobierno de Canarias sorprende a propios y extraños metiéndose en un charco del que no se puede salir fácilmente…

En la respuesta de la Consejería se habla de un estudio previo a la orden de 1986, del cual extrañamente no tenía constancia la consejería en 2009, ni el Ministerio de Pesca el año pasado…

No contentos con esto, citan como justificación de la orden de 2007 un artículo de opinión sin ningún dato científico Dr Alberto Brito, de la ULL del que ya nos hemos hecho eco en alguna ocasión, que no consta en el dossier de la orden, al cual ha tenido acceso esta asociación, lo cual hace poco creíble este párrafo también.

Para finalizar se apoyan en un principio dictado a nivel europeo para legislar respecto al medio ambiente en el cual se basan para no legislar: el principio de precaución. Este dice que si no hay un estudio científico que analice el impacto del arte específico no se pueden adoptar medidas para modificar lo establecido.

El documento lo ponemos a disposición de los socios AQUÍ.

LA ACPESUR ha tenido en sus manos el estudio que encargó la Consejería de Pesca al Dr Castro, de la ULPGC, y en el mismo se concluye que la pesca submarina no tiene más impacto que cualquier otro arte de pesca y no existe ningún argumento plausible que sostenga a través de criterios científicos la zonificación de pesca submarina.

Este estudio deja sin excusas a la Consejería de Pesca y el argumento del Principio de Precaución ha pasado a mejor vida, por lo que queremos invitar al Sr. Consejero del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero, a que cumpla con su obligación, le haga caso a los criterios científicos y derogue la orden de zonificación que está en vigor. Una orden no requiere votaciones, solo requiere la firma del consejero para anular esta disposición arbitraria y hacer justicia y el tiempo corre, no debería dejar pasar el tiempo para que lleguen las elecciones y no se pueda subsanar el error. Es su deber como político restablecer los derechos usurpados a los canarios, no se puede dar la espalda al pueblo y renunciar a las funciones para las que fue elegido democráticamente por todos los ciudadanos, pues él ha aceptado el cargo.